Hoy me quedé sin voz
Hace seis años me pasó lo mismo y mi suegra me comentó que los más felices con mi silencio serían mis niños, pues así no escucharían las pesadeces que yo les decía.
Plop!
Sin entrar a comentar ese evento en concreto, hoy no pude dejar de acordarme de ese comentario y todo lo que me dolió. Pero lo importante es que reconozco que hay un esbozo de sabiduría en esas palabras. Me dolió el comentario pues si hay algo que intento es ser amorosa y simpática con mis hijos. Jamás pesada. Pero lo interesante es que uno siempre logra convertirse en una pesada de proporciones.
Es que hay que joder por todo, porque ordenen, que no se les pierdan las cosas, que se acuerden de hacer sus tareas, que lo siento mucho te tienes que comer la comida, que ya sé que te da lata pero te tienes que duchar, etc. Y ni hablar cuando uno dice que no va a darles permiso!
Yo soy pesada. Mis hermanos dicen que en realidad soy bruta, no sé decir las cosas con tino. Yo en cambio, creo que el problema es que soy directa y digo todo lo que los demás no quieren escuchar.
Con estos antecedentes y tratando de hacer un esfuerzo de autoconsciencia, al hablarle a mis hijos debo ser bastante pesada. No siempre pero muchas veces.
Entonces debo tomarme en serio cuales son las palabras que debo escoger para hablarles a mis hijos, así como mis gestos y lenguaje corporal. No es un tema banal. Somos para los demás, en gran parte, lo que decimos.
Hoy me he comunicado con señas.. y son tantas las cosas innecesarias que me ahorre de decir!
Lo más importante, se dice con besos y abrazos
No hay comentarios:
Publicar un comentario